7 de julio de 2014

Lu.

Siempre pensé que nuestra amistad sería especial, que sería capaz de sobrepasar las barreras, que veríamos pasar días inmensos juntas, sé que en ti encontré alguien en quien confiar... Supe que ambas teníamos que enseñarnos que la vida nos tenía sorpresas preparadas para el futuro.
Cosas buenas y malas; la mayoría de las veces las cosas malas nos enseñarían a no equivocarnos de nuevo. Te agradezco la lección de vida que me enseñaste, también te agradezco que hayas confiado en mí en todo momento, sé que en estos momentos tú te sientes decaída y tal vez sin ganas de vivir, pero quiero que sepas que yo estaré siempre aquí, hasta que tu vuelvas a sonreír, sé que no puedo hacer que tus problemas se solucionen, ya que no soy buena ni para solucionar mis propios problemas.

También sé que no puedo hacer que dejes de sentir temor, pero puedo escucharte y buscar soluciones junto a ti. Sé también que no puedo cambiar tu pasado, porque no tengo una máquina del tiempo, pero quiero decirte que cuando me necesites ahí estaré, para que me cuentes todas tus desilusiones.
No puedo evitar que caigas, pero te ofrezco mi mano y mi hombro para que te sujetes, y no vuelvas a tropezar, sé que tus alegrías y tus ilusiones no son mías, pero las disfruto sinceramente cuando te veo feliz. 
No juzgaré las decisiones que tomes en un futuro. Sólo te apoyaré y te ayudaré si me lo llegas a pedir. Sé que no puedo impedir que te alejes de mí, pero desearé que seas feliz, y esperaré que vuelvas algún día.
Hasta que tu corazón ya no se sienta deprimido y sin vida, sé que estando así de lejos no podré evitar que sufras cuando alguien te parta el corazón, pero quiero que sepas que ahí estoy yo para llorar contigo y armarlo de nuevo para que vuelvas a amar. Sé que no puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser. Sólo puedo quererte como eres y ser tu amiga, tu hermana, tu (lo que haya después de hermanas).
Cuando alguna vez llegues a sentirte sola, y veas a tu alrededor solo vació, y no puedas llorar… Yo estaré a tu lado. Y si llegas a sentir pena y tristeza y sientas una herida en tu corazón y que todo en ti esta muerto, yo seré la vida. Y si alguna vez no sientas nada y quieras sonreír, pero no puedas, yo soy la esperanza. Y tal vez algún día te sientas sola y quieras regresar a ser una niña. Ahí yo seré tu camino.
Sé que nunca podré dejar que te sientas sola, porque de alguna forma yo también me siento sola y no puedo ayudarte a dejar de sentir tanto dolor, porque también yo de alguna forma siento dolor y una profunda tristeza que no sé que es, pero que esta ahí, y no puedo ayudarte. Solo podré estar para escucharte y llorar contigo si es necesario.


Pero tengo un secreto. Aunque construyan murallas que lleguen hasta el cielo, yo encontraré la forma de volar sobre ellas. Aunque intenten atraparme con cientos de armas, yo encontraré un modo de resistir. Todo con tal de estar contigo, que eres la única que está ahí en todo momento, en los buenos y malos, y no tendré vida para agradecerte todo lo que has hecho y haces por mi.
Por compartir la misma sangre, por ser tan distintas y tan iguales, por lo que nos queda de vida juntas...

Te quiero mucho Lucía.


Paula.

No hay comentarios:

Publicar un comentario