14 de junio de 2016

Germán

Tenía que hacer una poesía para el colegio de mi hermana y ha salido esto:

Cada vez que miro al cielo suspiro,
cada vez que miro a las estrellas sonrio.
Eso es la sensación de estar contigo,
eso me pasa cada vez que te miro.

Aunque ya no estés a mi lado
y no pueda verte más,
eres como esa cicatriz en el costado
que no se olvida jamás.

Cada vez que pienso en ti siento anelo
y creeme que tengo razón
cuando digo que te quiero

Y cuando grito a pleno pulmón
que tú, abuelo,
siempre estarás en mi corazón.

29 de mayo de 2016

Yo quiero creer.

Hay una leyenda oriental llamada "el hilo rojo". Esta leyenda dice que existe un hilo rojo invisible que nos une a ciertas personas. Estas personas pueden haber pasado ya por nuestra vida y que no tengamos contacto con ellas o puede que aún no hayamos tenido contacto nunca con ellas.
Este hilo siempre nos va a unir a estas personas por eso también se le llama "el hilo del destino" y se puede arrugar y retorcer e incluso arrugar y estirar, pero nunca se puede romper.
No se puede romper a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo nunca se romperá.
Este hilo lleva contigo desde tu nacimiento y te acompañará, tensado o enredado, a lo largo de toda tu vida.
Por eso quiero creer en este hilo rojo y pensar que con ciertas personas siempre va a existir una unión.

NO.

Tratando el tema de los ex, he llegado a una importante conclusión:
NO, no volvería con él por nada del mundo.
Ahora me quiero y me valoro a mi misma, y se que no valgo tan poco como él me hacía creer. Yo valgo mucho más de lo que pienso y puedo estar con quien yo quiera pero sobre todo con quien me respete.
Me encuentro a gusto con quien estoy, con quien me rodea, y con quien me quiere.
No se puede estar con alguien que no respeta tu forma de vida, ni tus creencias, ni tus virtudes, ni tus defectos...
Por eso ahora digo que fue bonito mientras duró, que no lo cambio por nada porque gracias a eso estoy como estoy ahora y soy como soy. Es algo que voy a recordar toda la vida, pero mi momento de pasar página ya pasó.
Yo ya acabé ese libro, y empecé con otro que, créeme, es más interesante y más inspirador, y puede ser que me quede viviendo en la historia de este libro toda la vida.

18 de enero de 2016

Primera etapa de Universidad

La universidad no es como la pintan, ni mucho menos.
No es el sitio fantástico en el que todo el mundo es feliz con lo que estudia, ni es donde más a gusto estás, ni nada por el estilo.
En la universidad todo el mundo pasa por encima de ti. Nadie se preocupa por el que tiene al lado. Ni siquiera hay un poco de apoyo entre los propios compañeros de clase.
Llevo poco en la universidad, si, exactamente llevo 4 meses en ella, pero sólo ese tiempo (o incluso menos) me ha bastado para darme cuenta de que no me gusta. No me gusta la forma de evaluar ni de asignarte en una carrera u otra, ni que los profesores estén tan protegidos que puedan pisotearte y tu no puedas defenderte... 
La vida universitaria tiene sus contras, pero también tiene unos pros considerables: conoces a gente maravillosa que serán tus amigos durante toda la vida, (en mi caso) te independizas y vives a tus aires sin que nadie te diga lo que tienes que hacer, aprendes a hacer cosas por ti mismo, acudes a fiestas monumentales...
Pero le sigo viendo más contras al asunto. No me gusta estar lejos de mi familia (y eso que vivo a tan solo 45 min de ellos), tampoco me gusta la soledad que se siente en momentos clave, ni tampoco los muchos indeseables que te encuentras y posiblemente les tienes que aguantar todo lo que te queda de carrera.
Y lo que más faltaba es que cuando acabes, y después de todo el esfuerzo físico, psicológico y económico que supone acabarlo, no habrá trabajo. Habrás tirado 4 años de tu vida (o más, depende de cada caso) a la basura para que luego estés desempleado al igual que lo están las personas que no han estudiado absolutamente nada.
Por todo esto, a mi, personalmente y en este tiempo, no me está gustando la universidad.

19 de agosto de 2015

Feliz tercer cumpleaños.

Van a hacer 3 años desde que nació el regalo más grande y más bonito que me pudo llegar en aquel momento. Bendigo aquel 19 de septiembre.
Hablo de mi mascota, de mi perrito, de mi rayo de luz. Hablo del ser más bueno, cariñoso, simpático y adorable que hay sobre la faz de la Tiera. Hablo de Simón.
No me cansaré nunca de darle las gracias a todos los que hicieron posible que llegaras a mi vida para quedarte y llenarla del amor, del cariño y de la comprensión que necesitaba.
Mucha gente piensa que estamos locos los que tratamos a los animales como hijos, pero es que para mi eres ese ser que me hizo tener más conciencia y más responsabilidad e hizo que me diera cuenta de todo el inmenso cariño que le tenía guardado a alguien tan especial como tú.
Tuvieron que pasar 16 años hasta que llegaste, pero la espera mereció la pena porque gracias a ti se me pasó la tristeza en ciertos momentos, aprendí a quererte, a cuidarte y a mirar por ti antes que por mi misma, comprendí que lo más grande se encuentra en cuerpos pequeños, y entendí que cuando es amor puro como el que te tengo, lo es desde el principio hasta el final.
Me has enseñado que hay ciertos amores que son incondicionales e infinitos, y creeme si te digo que el que siento por ti es para toda la vida.


Gracias pequeñito.
Te adoro.

5 de mayo de 2015

Prefiero las dos.

Cuando tu mente y tu corazón no se entienden. Cuando una quiere algo y el otro otra cosa.
Cuando no sabes qué será mejor, si hacerle caso al corazón arriesgando todo o ser sensato y pensar las cosas dos veces antes de hacerlas.
Cuando ya no puedes más.
Cuando tu mente hace que te acuerdes de momentos del pasado y los imagine en un futuro.
Cuando tu corazón hace que revivas sentimientos del pasado y desmorone todo tu presente.
Cuando ni uno ni otro tienen salida.
Cuando la pueden tener los dos.
Cuando apuestas por que salga de canto, ni cara ni cruz, ni mente ni corazón.
Cuando decides que por qué no las dos a la vez.
Cuando crees que siempre se puede ser huevo y luego gallina.
Cuando pides e imploras que en ese futuro próximo ya te hayas decantado por una de las dos opciones.